Versión con fondo blanco, para ojos sensibles

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29 de julio de 2009

El extraño caso del hombre que pretendía salvar el mundo

El enorme edificio de la casa de gobierno parecía estrecharse ante la magnificencia de la mañana, radiante y pura, como pocas veces en el año. El trajinar de los empleados, el ir y venir de personas, ensuciaban la escena. Afuera, el chillido del bestial tránsito, lastimaba los sentidos.
El hombre atravesó la puerta principal como uno más, maletín en mano, traje pulcro, zapatos oscuros, cabello corto y prolijo. Se dirigió al guardia de seguridad y luego a una oficina de atención al público. Pidió hablar con el presidente.
- Disculpe señor - le dijo amablemente la joven recepcionista. Existe una agenda, un sistema de citas y así y todo, no es un pedido muy accesible, más si usted es una persona común. ¿Es usted una persona común, verdad?
El hombre asintió con la cabeza y contestó que realmente debía hablar con el presidente.
- Me temo que será imposible, señor...
- ¿Y algún secretario personal? ¿Podría entonces hablar con alguno de ellos? Señorita, es realmente importante.
- Bien, podría intentarlo, de todos modos me debe dar sus datos y claro, decirme el motivo por el cuál quiere hablar.
- El nombre es lo de menos señorita. El tema es el que importa.
La mujer lo miró, pensando cada vez con mayor seguridad que al hombre que tenía detrás del vidrio "no le llegaba el agua al tanque", cómo decía su madre para referirse a las personas de las que dudaba de la capacidad mental. A pesar de ello, le preguntó: ¿Cuál es el tema que le urge hablar con el presidente, señor?
- Conozco las respuestas para solucionar los problemas del mundo - le contestó sin inmutarse.
La joven se mordió los labios, con miedo a reírse delante de esa persona. Sintió una mezcla de pena con gracia. Así y todo, algo en el hombre la conmovió. Aguarde allí, le dijo señalando una hilera de butacas empotradas en la pared.
El hombre sonrió y se sentó, obediente como un chico en la sala de espera de un odontólogo. La recepcionista levantó el teléfono e hizo varias llamadas. Suplicó en un par de oportunidades y debido a su insistencia, logró que una secretaria, no del presidente, claro está, sino de un legislador, lograra recibir a la extraña persona, a la que observaba en ese instante, sentado con la espalda erguida, el semblante tranquilo y la mirada en vaya saber qué cosa.
- Señor. Señor - lo llamó. Lo esperan en el segundo piso, le pedirán sus datos allí.
El hombre subió las escaleras, brindó sus datos a otra recepcionista y aguardó una media hora sentado en otra silla. Al fin, lo invitaron a pasar a una oficina, donde una mujer de refinada elegancia le indicó con un gesto una nueva silla y le pidió que la aguardara.
Cinco minutos después, guardó los papeles que leía en el cajón de su escritorio, levantó la vista, y preguntó casi en forma automática: ¿Qué se le ofrece?
- Vengo a traer las respuestas a todos los problemas del mundo - le dijo él.
La mujer lo miró. Pensó en quién podría estar intentando hacerle perder su preciado tiempo. Es decir, quién le había mandado al monigote que tenía delante. Los ojos de su visita en cambio, parecían sinceros.
- Ajá. ¡Usted es el que las tiene entonces! - dijo riendo, pero comprendiendo que sus palabras no contagiaban la risa, agregó con rapidez - Disculpe, no acostumbran a traer soluciones, sino problemas. Pero dígame señor, a cuáles problemas se refiere usted.
- A todos, señora. El hambre, la desnutrición, la guerra, la violencia, el maltrato, la falta de educación, la economía, la mala distribución de las riquezas naturales, la discriminación, los conflictos religiosos, la política, la esclavitud, la opresión, la represión, la salud, el odio...
- Y dígame, las tiene por escrito o pretende vendernos esas respuestas.
- ¿Vender las respuestas?
- Claro, si usted nos dice las respuestas y nosotros indagamos y por esas cosas de la vida son ciertas, póngale, no, es un ejemplo... cuánto nos va a pedir a cambio, qué quiere a cambio en realidad. Esto hipotéticamente, claro, en el caso que sea verdad lo que tenga para decirnos.
- No, no las vendo, las comparto. Necesito llegar a la gente con poder para transmitírselas y de esa forma subsanar al mundo. Es una ayuda que quiero brindar, porque sería egoísta de mi parte tener las respuestas y guardarlas en mi interior.
- ¿Puedo preguntarle algo? ¿Y cómo es que tiene esas presuntas respuestas?
- ¿Cómo? Reflexioné sobre cada tema. Observé, pensé, una y otra vez. Y las obtuve.
- Pero cómo podemos estar seguros que en caso de llegar al presidente, sean las respuestas adecuadas.
- Son las adecuadas.
- Eso lo dice usted.
- Eso lo se yo. Si. Por eso las traigo. Para que lleguen al presidente.
- Bien, hagamos una cosa. ¿Usted nos puede dedicar unos días para hablar a fondo estos temas? Para que podamos comprobar que realmente tiene algo como para contactarlo con el presidente, usted me comprende.
El hombre asintió.
- Bien, entonces usted ahora dejará sus datos en la recepción, si es que no los dejó ya y nosotros lo estaremos visitando este jueves. ¿Le parece bien?
- ¿Y podré ver luego al presidente?
- Depende de usted, de la entrevista del jueves. ¿Bien?
- Bien.
La mujer se levantó, le tendió la mano y acompañó con la mirada como este extraño sujeto abandonaba su oficina.
Aguardó unos minutos y tomó el teléfono.
- Si, estuvo acá. Supongo que el mismo que quiso hablar con el presidente de los otros cinco países que lo reportaron. Si, también me pareció sincero. ¿Qué creo yo? Qué si, que tiene las respuestas. Si, ya se lo que eso significa... si, claro, no me lo tiene que recalcar señor, por supuesto. Si, entendido. Si, millones y millones. Si si, ya se, todos los negocios, y cuando digo todo, son todos. Exacto. Bien. Procedo entonces.
Colgó.
Respiró profundamente, dejando salir el aire con paciencia. Hizo crujir las articulaciones del cuello. Empezaba a sentirse tensionada. Odiaba estar así.
Levantó el teléfono de nuevo. Volvió a marcar. Aguardó en línea. Tras unos segundos, pudo hablar:
- Orden de eliminación nivel cinco autorizada, repito, autorizada. Sujeto a eliminar edad aproximada entre treinta y treinta y cinco años, único nombre conocido Jesús, domicilio presumible en...

18 comentarios:

d80 dijo...

implacable relato! Neto, es increible como lográs transimtir esas senasaciones ocultas en los pasillos largos e interminables de las casas de gobiernos, esa burocracia opresora, esos turbios negociados que nos introducen en los macabros juegos de poder sin que nosotros lo sepamos.
No hay peor sordo que el que no quiere oir, decía mi abuela sabiamente!
implacable!
un abrazo!

leoriginaldisaster dijo...

Gran historia!gran verdad!
he llegado a tu blog mediante Sil. Y me alegro mucho!
si que hay que andar con cuidado por esos edificios si..

tu relato me ha recordado esta cancion, habla de eso.. :). espero que te guste

http://www.youtube.com/watch?v=yYwXf8vbGsQ

un gran saludo!

POST M by SIL dijo...

HERMANO

Sí, así exactamente pasaría si se le ocurriera volver...

YA NO ENCUENTRO PALABRAS QUE ESTÉN A LA ALTURA DE LO QUE OPINO DE TUS RELATOS.
HE AQUÍ OOOOOOOOOOTRA IDEA MAGNÍFICA PARA OOOOOOOOOOOTRO GUIÓN DIGNO DE SER UN ÉXITO DE TAQUILLA .


TE MANDO UN ABRAZO INFINITO CARGADO DE ADMIRACION PROFUNDA.

Luís dijo...

Un relato magistral en su forma, en su estilo literario, en el modo en que conduces entre letras al lector, que poco a poco se va apasionando hasta quedar casi sin aliento.
En cuanto al fondo, yo me hago esta pregunta ¿que haríamos si el mundo encontrase todas las respuestas a su mal funcionamiento?
Se podría abrir un interesante debate ¿no te parece?
Me encantó estar aquí.
PAZ

Carla dijo...

Waw Neto! Que inquietante, intenso y maravilloso relato...
Como siempre, gran final

Alejandro Ramírez dijo...

Sí, está bueno y la alegoría es penetrante.

Un abrazo.

Lisandro dijo...

Se me erizo la piel Neto... sos un grande... Siempre el mal tiene el final en todo, pero algun dia todo pasara y se volvera los males para aquellos que los causaron... un abrazo amigo!

Netomancia dijo...

Gracias Dieguito! Sabias palabras la de tu abuela. Los sordos gobiernan al mundo y los mudos son nuestra voz.

Leo, bienvenido. Esa Sil hace cada recomendaciones... gracias por el link, no conocía a Hora Zulú. Voy a pasar por tu blog, me han dicho que también hay buen material. Saludos!

Doña Sil, usted no encuentra palabras que estén a la altura porque es petisa. Fuera de broma, muchas gracias, como siempre.

Don Luis, que GRAN pregunta. Y sabe algo, el relato tenía intenciones de querer ser más largo y la interlocutora iba a encargarse de enumerar los motivos por los cuales tener las respuestas no era bienvenido, pero como se imaginará todo giraría sobre lo mismo: intereses, negocios, comveniencias. No, tener las respuestas a muchos no les agradaría.

Gracias Carlita!!! Me alegro que te haya gustado. Exitos este sábado en el examen!

Alejandro, muchas gracias. Si, en parte por lo que dice Luis sobre saber las respuestas y si realmente eso conduciría a algo. Saludos!

Lisandro, gracias! El mal es protagonista, pero tanto como el bien. No puede existir uno sin el otro. La incógnita es quién reirá último.

el oso dijo...

Una pintura exacta, descarnada, de cómo funcionan las cosas y de cómo funcionaron...
Muchas veces me pregunto qué haría Jesús si anduviera por estos tiempos y creo que no estaría muy lejos la respuesta de los poderosos.
Bárbaro, Béto, de los que conmueven en serio...

Abrazo

el oso dijo...

Ah, bueno, mandé "Beto" y con acento...
Andá a dormir, oso...

Mannelig dijo...

Quizá, sólo quizá... ¿y si la solución fuera parte del problema?...

Norma Ruiz dijo...

hola :
pasé por aquí a visitarte.
me gustó tú relato. es la verdad desenmascarada. tan cruel a veces e indiferente. tal vez sea parte de ésta realidad que hemos elegido vivir.
fúe un verdadero hallazgo leerte.
sentí curiosidad. siempre leo los comentarios de los chicos kapasulinos-
y desde allì he venido
besos

Amigos de las letras dijo...

ALGO MAGICO ME TRAJO HASTA AQUI!
unfuerte abrazo
smt

Lisandro dijo...

Jajajaja... Oso hasta mañana!!!!!

Sergio Alvarez dijo...

Neto, la solución a todos los problemas del mundo es sencilla, primer punto: ser mejores personas, y ahí ya abandono...que se termine de podrir todo!

Severi dijo...

Refleja la sensibilidad que tenès, y tu interès social. No caiste en la soberbia que suele tentar a un autor ante una temàtica que puede sonar pretenciosa. Eso demuestra tu destreza narrativa!

un abrazo.

Netomancia dijo...

Don Oso, muchas gracias. Y es brillante lo que escribiste en Los Apuntes y en Villeraturas. Es gratificante saber que un relato pueda llevar a reflexiones profundas como la tuya. Un abrazo!

Don Oso bis, se te metió el re-portero entre ceja y ceja jajajaja. Me reí un buen rato. Beeetoooo, Beeeetooooo.

Don Mannelig, es que la solución sería parte del problema para quiénes no hacen nada para encontrar la misma. Cuestión de intereses encontrados, vió. Cómo se suele decir, a río revuelto, ganancia de pescadores.

Norma, es un placer tenerte en el blog como lectora. Espero que sigas pasando. Los Kapasulinos son amigos, no solo por compartir ciudad y la pasión por la literatura, sino por lo buena gente que son.

Amigos de las Letras, brindo por ese mágico imprevisto que te guió hasta el blog. Saludos!

Lisandro, no hagas ruido, se fue a dormir el Rino... digo, el Oso.

Jaja Sergio, no tires la toalla tan rápido! Un abrazo!

Don Severi, muchísimas gracias por sus palabras. Un saludo enorme!

Annie dijo...

Lamentablemente todos los
días en las noticias se
escucha a algún "Jesús"
que intenta dar alguna
solución...

Al parecer los problemas
son más redituables que
las soluciones.

APLAUSOS DE PIE NETO!!!!

=)