El pensador le dijo a un sacerdote:
- Escribir es un impulso, a veces predeterminado y otras no. Matar también.
¿Existirán más libros o más asesinatos?
El sacerdote entornó la cabeza y meditó varios minutos, para luego contestar:
- Sólo Dios lo sabe.
El pensador entonces agregó:
- Pero... le importa?
El sacerdote se sumió en un silencio del que nunca regresó.
Dislate orate (Sana sana, Susana) v. 2
-
Donde ronde el vizconde, esconde y no responde lo que corresponde. Evade y
va de aquí para allá, granalla canalla. Amalaya, desconcierto. Por cierto,
al...
Hace 1 día.

