Capitán de mares, ataviado del color del cielo, pantalones amplios y ojos bien atentos. Su paso ancho y medido, la voz agria y firme, la orden justa y precisa. El semblante pétreo, las manos a la espalda, el cabello al viento, bajo el ala de su sombrero.
Capitán de mares, de pie sobre la fuente de la plaza, esperando el barco del olvido, aguardando en su orilla particular, imaginando despierto ante las risas silenciosas de los que no entienden, que caminan sin saber que la vida necesita un sentido y un horizonte por el cual soñar.
Capitán de mares, que tripula su locura, que comanda su destino, desafiando el viento, la lluvia, la noche y el sol; que no responde a las bromas ni reacciona contra las piedras; que contempla estoico el futuro que en algún momento llegará, sin perder jamás las esperanzas; Capitán de mares, yo te saludo.
Todo un poema escrito en prosa. Una oda al capitán. Seguro que son más quiénes le entienden que los que no lo hacen.
ResponderBorrarMe ha encantado.
También yo le saludo.
Que bonito. A veces todos somos un poco capitán de mares, que desde la orilla esperamos un barco, mientras los demás no entienden.
ResponderBorrarhttp://idasueltas.blogspot.com/
Es un apóstrofe azul.
ResponderBorrarEs precioso.
Un abrazo gigante
SIL
Bello poema profundo de la vida, la preciosa sos vos
BorrarUsted es un buen cuentista.
ResponderBorrarSiga haciendo lo mismo.
un abrazo
panchuss