12 de febrero de 2009

Reflexión para la hora del llanto

Si alguna vez me pusiera a pensar que cuando te saludo, puede ser el último saludo, que cuando conversamos puede ser la última vez que escuche tu voz, si tan solo me pusiera a reflexionar... no dejaría jamás de hablar contigo.
Sufro en silencio, a la distancia, sin poder contar las horas, sin más lágrimas por derramar.
Me aferro a tu voz, a tus ganas, a tus fuerzas. Me aferro a tu corazón, dejando el mío en el esfuerzo.

6 comentarios:

  1. Cuántas veces nos asa, Neto, lo que acaba de describir soberanamente.
    Si uno puede seleccionar la temática para el llanto sin faltarle nunca ni equivocarse jamás.

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  2. Neto, pásese por el blog que hay un regalito para ud. Eso sí, no me azote por esto...

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  3. aferrate así al tuyo, de esa forma, y lo tendrás todo.

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  4. Bien me quedare con esta reflexion para la vida y me llevo el link para visitaros más seguido vale :)
    muchos besos y abrazos etéreos

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  5. como si faltasen motivos para llorar, no?...sin excusas sin grandes preambulos las lagrimas se encargan de primerear y dar paso a esos llantos cautivos de vaya a saber que...bonito post!

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  6. Voy a reflexionar todo el día, talentoso escritor, porque me paso la vida llorando (don Oso sabe)...
    Pero en el fondo, no soy tan patética...

    Preciosa entrada.
    ABRAZOS.

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