21 de abril de 2008

Desilusión

Al llegar a la casita de rejas verdes para ofrecer sus productos, tocó timbre y vaya sorpresa, era él mismo quién había salido a atenderse. Lo peor es que no quiso comprarse nada.

7 comentarios:

  1. No! lo peor es que eso traería una paradoja en el espacio-tiempo que terminaria en la destruccion del universo!!, no viste las Volver al Futuro?? jaj

    Saludos!

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  2. Hay gente que es demasiado desconsiderada consigo mismo...

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  3. esto es genial!, cuando lo surrealista nos invade no hay manera de zafarse, menos mal que el pibe no se hizo ring raje a si mismo, sino la bronca que se iba a pegar....
    excelente amigo!

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. nooooooooo! claro que desilusión!
    jajaja
    aunque eso confirma un buen carácter.

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  6. Me encantó!
    Uno debería poder golpear más seguido la puerta de su propia casa y atenderse, verificar si lo que vende es comprable, y comprar, si total al final el saldo es cero, y no hay desilusión.
    Claro que todo cambia cuando la autorítica te abre la puerta.

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  7. Que bueno! cuantas veces desearía que me sucediera algo así, encontrarme en una esquina conmigo y decirme a la cara unas cuantas cosas que me vengo guardando y reconciliarme, luego,para ir a tomar unos mates como si nada.

    Saludos

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