21 de febrero de 2007
Suspectum
Sospecho de la perfección como lo hago con la inocencia. Sospecho de un día sin complicaciones, deudas, sinsabores y frustaciones. Se que el sol brilla, pero tan solo hasta que llega la noche o bien, las nubes lo cubren. Pero es nuestro punto de vista el que lo hace mortal. A lo lejos, él reina sin saber del tiempo y los obstáculos. Pero acá, bajo este cielo impune, tan inocente como culpable, claro y gris al mismo tiempo, impávido e ingrávido de tormentosos deseos, me inmiscuyo en meditaciones despiertas, de fracasos cercanos como la piel misma. Y sentencio que, sin importar lo que me digan, la perfección es un invento, una ilusión de algunos, para que nos sintamos menos. Y ya no la anhelo, no la quiero. Sospecho de ella. Sospecho que exista. Sospecho que tan solo sea algo tan difícil de alcanzar, que una vez logrado el objetivo, sabiéndola nuestra, se esfume, se haga humo y nos quede, ante nuestra atónita mirada, un sinfín de sentimientos encontrados, perdidos, huérfanos, inocentes. Y entonces, de rodillas al mundo, jugada la última carta, tan solo nos reste aguardar la caída del filo. El dolor.
Siempre quedará un rincón vacío, en el corazón, con sabor amargo, por eso yo también sospecho de la perfección y la guardo para aquellos que la necesitan.
ResponderBorrarMe encanta como escribís, Ernest, tus letras (esto y lo que nos mandaste) me atropellan como una tormenta.
Espero por más! :)
Un abrazo!!!!
la perfección es un juego macabro, otro invento de dominación y absurdo, el azar y la magia es lo que nos salvará, hermosas letras, seguí actualizando!
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