Versión con fondo blanco, para ojos sensibles

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4 de junio de 2008

Mis lápices de colores

Compré lápices de todos los colores, la caja de madera de doscientos cincuenta seis, uno más lindo que el otro. Venía el dorado, el verde limón, hasta pomelo rosado. Una maravilla la cajita! Y salí con la sonrisa fresca y el cabello al viento, sin perder ni un segundo y me perdí en las calles de mi barrio.
Pinté de rojo los troncos de los árboles y de naranja sus hojas, le di colorido a los perros blancos dejándolos azules, lilas y turquesas. No dejé senda peatonal sin retocar, una franja amarilla, otra plateada, la siguiente rosa, luego esmeralda y la siguiente siempre de otro color.
Mis colores lograron también que las veredas dejaran de ser grises y ahora relucen como el oro y las casas, cuyos frentes son siempre pálidos y aburridos, son dueñas (gracias a mis lápices!) de las tonalidades más bonitas que uno se pueda imaginar.
Dibujé estrellitas y soles en las calles, niños y niñas jugando en los tapiales y le di otra mano de celeste al cielo. Dejé que mis manos volaran coloreando con alegría los automóviles! Ahora circulan multicoloridos, simpáticos, bien despacio para que todos los contemplen.
Ya estaba ocultándose el sol cuando mamá me llamó para ir a cenar. Regresé trotando y feliz, con el sacapuntas desgastado y los lápices cortitos pero llenos aún de su magia. Y detrás mío quedó un mundo más lindo, digno de ser habitado. Y con la misma sonrisa que me había ido, ahora me sentaba a la mesa, con la caja de colores bien a mano siempre dispuesta a pintar una risa en lugar de un gesto triste y reemplazar lágrimas con dulces margaritas.

5 comentarios:

La Luna dijo...

Me dio muchisima ternura y me acordé por un rato, que cuando yo era chica, un dibujo nunca eran colores en un papel. De alguna manera ahora inexplicable, todo eso tenía vida.
Todavía tengo los lápices, pero no es lo mismo.
Hermoso texto.

Besos.

Netomancia dijo...

La magia se pierde.
Es como la historia de Peter Pan, o no?
Saludos!

Sergio dijo...

Si, por desgracia o no, siempre se pierde un poco de magia...¿Cuanto? Eso depende de cada uno, nomas.
Saludos!

el oso dijo...

Un relato colorido y lleno de vida que arranca, quieras o no, una sonrisa...

Fede dijo...

¡Arranque sonrisas, Maestro! Son líneas muy tiernas las que pusiste.

Abrazo.